Huracán
Dean castiga la península de Yucatán
El huracán Dean castigó el martes
la costa caribeña de México con vientos
sostenidos de 270 kilómetros por hora (165
millas por hora) y ráfagas aún más
violentas, avanzando hacia las ruinas históricas
y las instalaciones petroleras de la Península
de Yucatán.
En cuestión de horas, sin embargo, el huracán
se debilitó a tormenta de categoría
3, con vientos máximos sostenidos de 201
kilómetros por hora (125 millas por hora).
En Jamaica, las autoridades postergaron las elecciones
que habían sido pautadas para el 27 de agosto
mientras evaluaban los daños causados por
el huracán más poderoso que afecta
la región Atlántica desde 1988. Errol
Miller, presidente de la Comisión Electoral,
dijo que tanto el primer ministro Portia Simpson
Miller como el líder opositor Bruce Golding
habían sido notificados de la decisión.
El vórtice de la tormenta tocó tierra
cerca de Majahual, un puerto de cruceros que se
encuentra a unos 65 kilómetros (40 millas)
al este-noreste de Chetumal y de la frontera con
Belice, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes
de Estados Unidos. El Dean avanzaba a través
de la península de Yucatán hacia el
oeste-noroeste con una velocidad de 32 kph (20 mph)
rumbo a la bahía de Campeche, donde Petróleos
de México, la empresa estatal, había
evacuado las torres de perforación que producen
la mayor parte del crudo mexicano.
Dean podría llegar en la tarde del martes
a la Bahía de Campeche y el Centro Nacional
de Huracanes de Estados Unidos dijo que podría
recuperar fuerza en su trayectoria.
La embestida inicial del Dean fue un golpe de suerte
para México, pues eludió la mayoría
de los centros turísticos, y tocó
tierra en un área escasamente poblada. El
gobernador Félix González dijo a la
red de televisión Televisa que 250 pequeñas
comunidades habían sido evacuadas antes de
la llegada del Dean.
El huracán causó al menos 12 muertes
al cruzar el Caribe. El lunes tomó fuerza
y se convirtió en una tormenta monstruosa
de categoría 5 luego de pasar por Jamaica
y las Islas Caimán.
Las tormentas de categoría 5 _con la fuerza
potencial para causar una catástrofe_ son
raras. Sólo tres de ese tipo han llegado
a Estados Unidos desde 1935.
Millares de turistas han abandonado las playas
de la Riviera Maya. Aunque podría evitar
un impacto directo, Cancún corre el riesgo
de sufrir vientos de potencia destructiva.
"Ya hay mucho viento, ya tenemos encima el
bicho este", dijo Francisco de la Cruz, oficial
de Protección Civil en el estado de Quintana
Roo. "El viento se oye demasiado", indicó
a AP en declaraciones telefónicas desde Chetumal.
Pemex dijo que el lunes había evacuado al
menos 18.000 trabajadores de sus instalaciones en
el Golfo de México y suspendido la producción
en la Bahía de Campeche donde está
el enorme yacimiento de Cantarell. La decisión
implica una pérdida diaria de 2,7 millones
de barriles de petróleo y 2.600 millones
de pies cúbicos de gas natural.
La región central de México sería
el siguiente objetivo de Dean, aunque sus bandas
externas probablemente causen precipitaciones y
ráfagas de viento hasta el sur de Texas.
Una advertencia de huracán fue emitida desde
Cancún en el norte de la península
hasta Belice en el sur. Cancún es el principal
centro turístico de México.
El presidente Felipe Calderón anunció
que abreviará la gira que realiza a Canadá
y viajará el martes a la zona donde podría
pegar el huracán. El mandatario asiste a
una reunión con el presidente estadounidense
George W. Bush y el primer ministro canadiense Stephen
Harper en Montebello, Quebec.
En Belice, las autoridades cerraron todos los hospitales
de su ciudad más importante e instaron a
sus pobladores a que salieran de la localidad, al
advertir que los vientos de Dean eran demasiado
potentes para sus albergues.
El gobierno estatal de Quintana Roo dijo que cerca
de las dos terceras partes de los 60.000 turistas
en el área de Cancún han salido del
área. Algunos acamparon durante la noche
en el aeropuerto de la ciudad para asegurarse un
lugar en alguno de los vuelos que salían.
Dean podría ser incluso más poderoso
que Wilma, que cayó sobre Cancún y
la castigó durante un día entero.
Los expertos vaticinaban que Dean pasaría
más hacia el sur y arrojaría toda
su furia en el corazón maya de México.
Las autoridades en Centroamérica decretaron
un estado de alerta preventivo por las lluvias y
vientos que afectarán la zona costera caribeña
de la región.
En Cuba, más de 350.000 personas fueron
evacuadas a lugares seguros ante la cercanía
del huracán.
En el extremo sur de Texas, las autoridades distribuyeron
sacos de arena en el centro turístico de
Isla Padre del Sur y pidieron a la población
que salga del lugar.